"El Espejo" y "Torbellino de letras" (correcciones) - Stefy

 


El Espejo

El sonido de una bocina me despertó, un auto se había cruzado con un taxi. Algo cotidiano en la calle, autos que van y vienen acelerados para poder llegar a horario a sus aburridos trabajos.

Me siento y dejo de lado los cartones que me cubrieron por la noche. Miro la gente caminar enchufadas a sus celulares y auriculares, que apenas levantan la mirada para no chocarse.

Una señora, con mirada de lástima, se acerca y me deja una limosna, le agradezco con un movimiento de cabeza y ella se marcha sonriente.

Busco mi mochila y saco la botella, tomo lo último que queda y la vuelvo a guardar.

Me levanto y comienzo mi día.

A media cuadra, frente al restaurante, un contenedor de basura supongo que encontraré algo de comida en buen estado.

Me asomo y encuentro un espejo trizado, lo levanto  con cuidado y veo en el reflejo a un viejo canoso, con arrugas en la frente. Ya no soy el mismo de antes, estoy más flaco y mi mandíbula parece más grande.

Tiro el espejo enojado y sigo buscando algo que sirva. Encuentro un abrigo de color azul, lo sacudo y me lo pongo.

A pocas cuadras está la obra en construcción, seguro los muchachos me darán algo de vino, pienso.

En el camino me acuerdo del maldito espejo, que me hizo reflexionar sobre el paso del tiempo y mi pasado feliz.

Suspiro y miro al cielo. Está nublado y en cualquier momento llueve. Hoy no será un lindo día.

 

Stefy.

 

 

 

 

 

 

Torbellino de letras

A su cabeza vinieron un montón de letras que querían salir y plasmarse en las hojas blancas que se encontraban en el escritorio.

Se sentó y comenzó a escribir lo que su mente le decía: esta palabra expresa lo que quiero, aquí va una coma, estoy repitiendo mucho, este personaje debe morir, el lector no debe saberlo hasta el final, aquí le pondré exclamación, mejor borro esta parte, un sinónimo tiene que venir...

¡Maldición, se quedó sin tinta de la lapicera! Debe haber otra en el cajón. ¿Dónde está? ¡Rápido, se me va a ir la idea! ¡Aquí está!

Continúo. ¡Pero qué mal! Tacho esto y ahora más descripciones y detalles del personaje, esta palabra no lleva tilde, una coma para seguir, quedó muy largo este cuento pero si no le agregó esto no se va entender lo otro. ¿Por qué está sucia la hoja? Ah, claro, mi mano se manchó con la tinta. El café está frío, lo caliento mientras se me ocurre algo mejor. Está bien, lo dejo así... Con suspenso...

¡Qué! ¿Ya esta hora? ¡Tengo que irme! ¡Qué rápido se pasó! Voy a llegar tarde.

Se escuchó el portazo de la habitación y quedaron en silencio las hojas y la lapicera sobre el escritorio.

Por ahora descansan, porque saben que más tarde volverán a divertirse.

 

Stefy.

 

Comentarios

  1. Bien, Stefy! Se nota que has trabajo sobre los textos. Tanto en "El espejo" como en "Torbellino de letras" podemos dejarnos llevar por el relato de las voces narradoras que nos conducen, en primer lugar, por la ciudad y la melancolía de un personaje que tiene como hogar la calle y, en segundo lugar, por los ratos de inspiración de alguien que escribe.

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