El escritor
–Ave María Purísima– dijo Adelita; se persignó tres veces con los ojos cerrados (apretados) y atravesó la puerta.
–¿Pero qué ocurre, Adela?– le preguntó la señora de la casa que la vió salir del despacho con los hombros encogidos ( con la cabeza metida entre los hombros) y las manos aferradas al crucifijo que le colgaba sobre el delantal.
–¡No entre, mi señora! ¡No entre! El Dr. está exorcizando sus demonios.
–¿Ha tomado un block de hojas?
–No, señora. Dos.

Con respecto a las alternativas que dejaste entre paréntesis, me quedaría con una y descartaría la otra. Ojos cerrados me suena más acertado que ojos apretados. En cambio, con la cabeza metida entre los hombros me gusta más que con los hombros encogidos. De cualquier modo, bien la corrección de este micro relato. Una observación más, ya que estamos, je. "El Dr. está exorcizando...", pondría: "El doctor está exorcizando", sin la abreviatura, que se usa para otros fines.
ResponderBorrarGracias Profe !!!
ResponderBorrar