Módulo 5: Los tiempos verbales


Los tiempos verbales en la narración

La categoría de tiempo le permite al narrador ubicar los hechos narrados en relación al momento en que los cuenta.

En una narración, el tiempo base –es decir, el que se utiliza para relatar las acciones principales– puede ser el presente o el pretérito, del modo indicativo. 

Narración con eje en el presente

En algunos textos, el presente es el tiempo que organiza la temporalidad del relato, es decir que a partir del presente se establecen relaciones de simultaneidad, anterioridad y posterioridad entre los sucesos. Por ejemplo:

Ayer, Felipe soñó con su primo Leo que vive en el Chaco. Por eso, esta mañana arma el bolso y parte hacia la terminal de Retiro. Allí, revisa el tablero y toma nota de los próximos micros que partirán con destino a Resistencia. Se arrima a la boletería y pide un ticket. Paga en efectivo. 

También es posible que el narrador cuente en presente hechos que sucedieron en el pasado. A veces, se hace este uso “especial” del presente en las narraciones históricas o en las crónicas periodísticas. El uso de este tiempo verbal para referirse a sucesos pasados puede producir un efecto de realismo, pues genera la ilusión de que el narrador acerca hechos que ya sucedieron como si se desarrollaran ante los ojos del lector. Por ejemplo:

Corre el año 1993 y viajo desde San Petersburgo, Rusia, hacia Polonia. Un tren con demora es la causa de un encuentro inesperado”.

Narración con eje en el pasado

El tiempo base más usado en la narración es el pretérito, dado que –por lo general– se relatan hechos ya ocurridos. Por ejemplo:

La noche anterior, Felipe había soñado con su primo Leo, que vivía en el Chaco. Por eso, esa mañana armó el bolso y partió hacia la terminal de Retiro. Allí, revisó el tablero y tomó nota de los próximos micros que partirían con destino a Resistencia. Se arrimó a la boletería y pidió un ticket. Pagó en efectivo. 

Para esto, se emplean los siguientes tiempos del modo indicativo:

  • Pretérito perfecto simple: se refiere a acciones puntuales ya ocurridas. Sirve para narrar las acciones principales, es decir, las que se sitúan en un primer plano del relato. 

"Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina"

Jorge Luis Borges: "El cautivo"

 

  • Pretérito imperfecto: se usa para señalar las acciones que se sitúan en un segundo plano del relato. Pueden ser:

    • descripciones: El parque era enorme y estaba muy bien cuidado. 

    • acciones habituales: Corría tres kilómetros cada mañana. 

    • acciones que se realizan en simultáneo con la acción principal: Mientras estudiábamos, escuchábamos el sonido de una ambulancia. 

 

  • Pretérito pluscuamperfecto: indica que un hecho ocurrió antes que otro en el pasado.

Cuando llegué al cine, las entradas ya se habían agotado

 

  • Condicional simple: se refiere a acciones que ocurrirán con posterioridad a una acción en pretérito (futuro del pasado).

Anunciaron que la película seguiría en cartel dos semanas más. 

 

En la lectura y escritura de narraciones es importante identificar cuál es el tiempo (presente o pasado) que va a funcionar como eje temporal del relato y cómo se usan los otros tiempos verbales relacionados con ese eje. La relación entre los tiempos verbales en las narraciones se llama “correlación verbal”. Como se expuso, puede identificarse una correlación verbal con eje en el presente y una correlación verbal con eje en el pasado.

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