El círculo (ejercicio sobre tiempos verbales) - Natalia
Y si: morir estaba dentro de las posibilidades. Lo supe desde que emergí desde la bruma del mar Caribe, cerquita del Ecuador, allí donde el sol llega más fuerte a la tierra y nos ofrece todes, ese caudal de energía que tanto necesitamos. A bocanadas me tragué su fuerza, contuve en mi interior toda la que pude y me lancé a la vida. Pero desde momento y siempre supe que mi unidireccionalidad podría conducirme a la muerte.
La furia y la velocidad, son mis características más destacadas. Aunque a veces, también estoy calmo y lento. Me gusta tomarme remansos y circular. Jugar con las cosas a mi paso, subirlas, revolearlas y volverlas a depositar en su lugar.
Sin embargo, la mayoría de las veces, me verán como un rufián robando todo a mi paso. Arrasando con todo, destruyendo, dicen elles; mutando, diré yo. Dando a las cosas otras formas, para que rompan su rutina y prueben cómo se siente ser otre o para que reconozcan de qué están hechas y vuelvan a armarse, conscientes de su naturaleza.
Algunas de las cosas y gentes que trastoco se sienten a gusto con el cambio que les provoco, pero otras se ven sufrientes. Juro que intento detenerme, pero la fuerza se escapa de mí, no puedo controlarla. Me conformo pensando en que el cambio de lugar puede ofrecerles nuevas oportunidades y las cosas pueden mutar y crecer ante el cambio de perspectiva.
Sé que en general no soy valorado. Más bien odiado y despreciado. Solo los antiguos veían mi potencia, mi grandilocuencia, y agradecían lo que llevaba conmigo. Las gentes actuales no saben mucho qué hacer conmigo, yo intento darles pistas, pero ellas se obstinan en menores esfuerzos.
Me siento tan poderoso, tan imparable. Tengo tanto para dar, llevo en mis entrañas las fuerzas del sol, su calor y nada demorará ni retendrá mi expresión hacia el sur. Salvo mi hermano opuesto, con el que me fundí un día. El día que me venció aniquilando cada partícula de sol que llevaba y morí, pero esperando volver a nacer y a morir nuevamente, en el círculo infinito de la vida. Y si: morir estaba dentro de las posibilidades.

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